Mi look

Mi día en Dresspa

Después de que me casé llevé mi vestido de novia a Dresspa y mi experiencia fue muy buena, me lo lavaron, me lo entregaron súper bien y me acuerdo que les pedí que no me lo empacaran porque lo pensaba vender.

Ahora que se casó mi hermana Roberta también les llevé su vestido y tuve la oportunidad de ver todo el proceso de limpieza. Ese día llegué y me atendió Werner, él me platicó un poco como iba a ser todo y le habló a la encargada para que hiciera una revisión del vestido. Me explicaron el tipo de material que tenían y cómo cubrían las aplicaciones para protegerlas. Se aseguraron de hacer una revisión junto conmigo para ver todos los detalles que tenía el vestido: en donde estaba sucio, o dónde estaba roto, si le faltaba alguna aplicación, etc. y cuando terminamos de hacer esa revisión se lo llevaron para tomarle algunas fotos de cómo había llegado.


Después de esa valoración, empezaron el proceso de limpieza, lo primero que hicieron fue quitarle las manchas en seco y luego lo lavaron y lo exprimieron.  El proceso fue manual y lo hicieron capa por capa, las limpiaron de una por una hasta quitarle las manchas con los productos especiales que tienen.

Algo súper padre es que a cada cliente le crean una cuenta para ir monitoreando el proceso del lavado del vestido, yo di el correo de mi hermana, le crearon su cuenta y subieron la foto del vestido antes lavarlo. A pesar de que ella no había llevado su vestido, siempre estuvo al tanto de todo, me mandaba mensajes para decirme: “Mi vestido ya esta lavado o mi vestido ya está planchado” y me encantaba porque  ella podía ir viendo todo el proceso a través de la página porque iban actualizando el status del vestido y cuando ya estuvo listo le mandaron un correo para avisarle.


Yo me encargué de ir por el vestido y me hicieron inspeccionarlo otra vez. Fue impresionante porque  si estaba muy sucio y le quitaron todas las manchas. Ya que yo lo revisé y lo aprobé, lo empezaron a empacar porque tienen que asegurarse de que la novia esté contenta con el resultado. Ellos manejan 3 formas de empaque, te lo pueden entregar en una funda o en caja especial con el método “Museum care” con el que el vestido queda completamente protegido y se conserva intacto.

Ese día, aproveché para llevar el ropón de mi bebé que estaba sucio y tenía una mancha que se hizo amarilla. La verdad pensé que no se la iban a poder quitar y ahí en frente de mi, le pusieron un producto que es como un polvo con el que ¡ya se veía blanco! literal, me lo entregaron limpio y se me hizo súper padre que en ese momento me hicieran esa demostración para que viera que sí se podía quitar con uno de sus tratamientos. Así que me consta que te resuelven, que el proceso y los productos que usan si funcionan y que te dejan todo como nuevo.